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¡Los cactus
son feos! |
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Y además...
¡Pinchan!
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Un
poco de calma:
Los cactus no son
tan feos. Más adelante los verás al detalle. Sus formas y floraciones son muy
atractivas. Su cultivo no presenta grandes problemas si se tienen unos
conocimientos mínimos sobre sus necesidades. Existen muchos coleccionistas en
España, a todo lo largo de su geografía, que mantienen sus cactus en perfecto
estado a pesar de tener malas climatologías. Simplemente con unos pocos
conocimientos, seremos muy capaces de elegir las plantas que más adecuadas nos
parezcan en base a las condiciones meteorológicas locales. Hay cactus de zonas
andinas de Chile y Perú que pasan todo el invierno bajo la nieve y pueden llegar
a resistir hasta temperaturas de -20° bajo cero.
Podemos
especializarnos en cactus de zonas áridas y desiertos donde llegan a aguantar
varios años sin una gota de agua, o podemos cultivar plantas de zonas selváticas
y tropicales, como los cactus epifíticos, que, muy al contrario, pasan gran
parte del año bajo lluvias y con una humedad muy alta constante.
La
principal ventaja que tenemos los amantes de los cactus es que no necesitamos un
gran espacio para mantener nuestra colección. Por ejemplo, en tan sólo 1 m2 de
una terraza cualquiera se pueden tener 64 macetas de 12cm. Si además tenemos la
suerte de disponer de jardín, podremos, en sólo unos pocos años, disfrutar de
una magnífica colección. Los cactus NO son bonsáis, pero se pueden adaptar a
vegetar en pequeñas macetas si elegimos especies enanas que tan sólo crecen unos
pocos centímetros pero que producen floraciones espectaculares.
Es
difícil aburrirse con los cactus: Existen más de 2.500 especies distintas. Si
además añadimos las variedades y los híbridos más conocidos, podríamos llegar
con facilidad a más de 10.000 formas diferentes. Pero no nos olvidemos de las
otras plantas crasas; existen más de 6.000 especies distintas que podríamos
adaptar a nuestro cultivo.
Coleccionar cactus significa también el adentrarnos en una cultura diferente:
Los cactus y las plantas crasas se usan en cocinas regionales para confeccionar
exóticos platos; tienen muchos usos en la medicina y se siguen empleando como
remedios caseros para diversos tipos de afecciones. Es muy conocido el uso de
cactus alucinógenos en ritos indígenas de Latinoamérica, siendo el más conocido
el del "Peyote", o Lophophora williamsii, existiendo en la actualidad en USA la
Iglesia del Santo Cristo del Peyote que cuenta con más de 600.000 seguidores y
practicantes. Una noticia con cierta actualidad ha sido el descubrimiento de que
algunos cactus, como el Cereus peruvianus, podrían absorber las radiaciones
nocivas que emiten ciertos electrodomésticos, como las de los televisores o PC's.
Finalmente, y para acabar esta introducción, debes de saber que la situación de
los cactus en sus sitios de origen es cuanto menos delicada. Estas plantas han
sido muchas veces salvajemente recolectadas para su tráfico ilegal en circuitos
comerciales de países ricos y se encuentran, muchas de ellas, en peligro,
figurando cada vez más en las listas CITES de especies protegidas. Como
coleccionista serio, podrías aportar tu granito de arena en la Conservación de
la Naturaleza adaptando y reproduciendo especies en peligro de extinción en sus
hábitats.
¿Te animas a continuar?
Por cierto, se me olvidaba decirte que los cactus sólo te pinchan cuando no te
conocen.
Hasta luego,
Dr. Risco

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