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El
Género Neolloydia:

Neolloydia
conoidea
Neolloydia conoidea
(A. P. de Candolle) Britton & Rose 1923
Neolloydia matehualensis
Backeberg 1948
Y esto no ha sido así siempre.
Aunque se ha mantenido como género desde 1922, algunos Turbinicarpus fueron
incluidos en el género Neolloydia durante un tiempo. Anderson, en 1986
argumenta que los Turbinicarpus son una forma neoténica (infantil) de
Neolloydia. También discute el status como especie de Neolloydia
matehualensis, porque sólo crece en un área restringida del hábitat de
Neolloydia conoidea
y esta última es muy variable.

Neolloydia conoidea forma cristata
Los estudios
filogenéticos del ADN en mammillarias de Charles A. Butterworth y Robert S.
Wallace (2004) sitúan a la Neolloydia conoidea muy próxima a la
Mammillaria schumannii y al Ortegocactus macdougallii.

Neolloydia conoidea "grandiflora", como muestra de la variabilidad de la
especie
Neolloydia conoidea
crece en el norte de México, en los estados de
Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luís Potosí, Hidalgo, Zacatecas y
Querétaro y, en Estados Unidos, en el oeste de Texas y
Neolloydia matehualensis
al sur de Matehuala, en San Luís Potosí.

Neolloydia matehualensis
Son plantas
simples o poco amacolladas de forma moderadamente columnar, de 5 a 8 cm. de
diámetro. Con las costillas poco marcadas o ausentes. Tubérculos cónicos de 5 a
9 mm. de alto. Aréolas dimórficas con un surco. 1 ó 2 espinas centrales, algunas
veces ausentes, erectas, fuertes, de color negro o rojo parduzco. Entre 10
y 25 espinas radiales de 5 a 7 mm. de largo, de color blanco con la punta negra.
Las flores brotan de la base del surco alveolar de los tubérculos jóvenes, en
forma de embudo, color malva tirando a rosa, de 2 a 3 cm. de largo y de 4 a 6 de
diámetro, con el pericarpelo desnudo. Los frutos son redondos, verdes, de 4 a 5
mm. de diámetro. Las semillas son negras, en forma de pera.

Neolloydia matehualensis
Su cultivo es
difícil y necesitan pleno sol, un substrato muy bien drenado que se seque
fácilmente, al que hay que añadir cal. A pesar de nuestros cuidados, hay veces
que las plantas se secan y mueren en pocos días sin mostrar anteriormente
indicios visibles.
By Vicente Bueno, Insigne Dr. Good de Cactus Center Club
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