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La Mammillaria
pectinifera F.A.C. Weber
1898, la incluye David Hunt (2006) en la serie
Herrerae+Pectiniferae, y consta de dos subespecies:
Mammillaria pectinifera ssp.
pectinifera y M. pectinifera ssp. solisioides.
Sánchez-Mejorada (1980) unió ambas. Otros autores prefieren
considerarlas especies distintas.

Mammillaria pectinifera spp pectinifera
Toma su nombre de
sus espinas cortas y pectinadas. También llamada Solisia
pectinata, la otra subespecie toma el nombre de solisioides
por su parecido a ésta.
M. pectinifera procede de
México (Puebla, Oaxaca), donde crece en terrenos calizos próximos
a zonas urbanas y agrícolas, por lo que está en peligro de
extinción. Los hábitats de las dos subespecies están a menos de
100Km.
M.
pectinifera tiene tallos
globosos o en forma de cilindro corto con el ápice un poco hundido.
Los tallos no suelen superar los 4 cm de de diámetro
(excepcionalmente más grandes en cultivo). Las raíces son
fibrosas. Los tubérculos como cilindros cortos. Las axilas son
desnudas. Las aréolas son más elongadas en la ssp. pectinifera.
Las espinas, entre 20 y 40 (unas 25 en ssp. pectinifera y
unas 40 en ssp. solisioides), son todas radiales blancas,
adpresas, pectinadas (pectinifera) o más o menos radiantes (solisiodes),
de menos de 5 mm de largo.

Mammilaria pectinifera
spp solisloides
El cultivo de Mammillaria pectinifera es muy difícil sobre
sus propias raíces. Las raíces son muy sensibles al exceso de
agua. Requiere un substrato bien drenado y alcalino, por lo que se
recomienda que lleve hasta un 50% de gravilla caliza. Necesita sol
en verano y mucha luz en invierno para favorecer su floración. Hay
que evitar regarla mucho en verano y dejarla en seco en invierno.
Todos nuestros esfuerzos se verán recompensados con sus preciosas
flores.
By Vicente Bueno, Insigne Dr. Good de Cactus Center Club
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