|
Las flores son
numerosas, cercanas al ápice y en forma de embudo, de color malva
claro o rosa, de 4,5 cm de largo y de 2’5 a 4 cm de
diámetro; los segmentos externos del perianto son oblongos, de
color crema con una franja media color verde pardusco; los segmentos
internos del perianto son oblongos o espatulados, de color malva o
rosa claro, con una media más obscura; los filamentos son de color
rosa pálido o violáceo, las anteras amarillas, el estilo rosa y
los cuatro lóbulos del estigma son de color amarillo claro y
sobresalen a las anteras.

El cultivo de Mammillaria longiflora es difícil. No hay que
olvidar que es una especie de montaña y sufre en el invernadero
durante el verano. El ambiente ha de estar seco y bien ventilado,
pero no ha de estar expuesta a las corrientes de aire. Hay que
evitar el exceso de riego en verano y dejarla en seco en invierno..
Requiere un substrato bien drenado. Las raíces son muy sensibles al
exceso de agua. Si, por desgracia, llega a pudrirse, hay que tener
en cuenta que las semillas mantienen su viabilidad durante años y
pueden llegar a germinar dentro del cuerpo descompuesto de la
planta.
|