|
La Mammillaria
humboldtii la incluye Jonas Luethy en la Serie Herrerae
La Mammillaria
humboldtii Ehrenberg procede de cerca del Lago de Metztitlan, San
Cristóbal, Hidalgo. Es muy apreciada por sus espinas blancas que
cubren completamente sus tallos, sobre las que destacan las flores
color rosa púrpura brillante con sus estigmas verdes.
Suele ser solitaria
en el hábitat, pero amacolla mucho en cultivo. Sus tallos son
globosos, de color verde claro, de 5 a 7 cm. de diámetro. Los
tubérculos son muy pequeños, cilíndricos, con la punta
redondeada, sin látex y las axilas cerdosas y algodonosas. Unas 80
o más espinas radiales desiguales, blancas, fuertes, de 4 a 6 mm.
de longitud. Sin espinas centrales. Las flores son estivales y
diurnas, de color rosa-rojo púrpura brillante de 2,5 cm. de largo y
1,5 de ancho. Los frutos, rojos, son difícilmente observables
porque quedan retenidos en el cuerpo. Las semillas quedan retenidas
en el cuerpo de la planta y son negras.

En el hábitat crece
sobre arcilla, que debe estar presente en la mezcla de cultivo, al
menos en ¼. La misma cantidad de gravilla debe añadirse para
evitar el colapso de la planta en la base del cuello de la raíz.
Requiere una exposición soleada y temperaturas superiores a los 5
º C. Si se toman estas precauciones y no se riega en invierno, no
hace falta injertarla para su cultivo. De hecho, el injerto afea la
planta.
La reproducción
aconsejada es mediante semillas, muy difíciles de obtener, pero si
la multiplicamos por retoños, la planta madre pierde vigor.
|