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El
Género Aztekium:
Aztekium
hintonii Glass & W. A. Fitz Maurice 1991.
.Aztekium
ritteri (Boedeker) Boedeker ex A. Berger 1929
Aztekium
ritteri en flor
Aztekium
recibió este nombre en honor a los
aztecas. Durante muchos años considerado como un género monoespecífico, desde el
descubrimiento del bello
Aztekium ritteri,
tuvieron que pasar más de seis décadas hasta el descubrimiento de su hermano
mayor Aztekium hintonii por Hinton, quien maravillado por el
descubrimiento del Turbinicarpus hoferi creciendo en yeso, se dedicó a
buscar cactus en zonas de yeso. Es endémico de Nuevo León, donde crecen en
escarpadas laderas de colinas y cañones de arcilla o yeso
donde
no
crece otra vegetación.

Aztekium
hintonii
La especie tipo
es el Aztekium ritteri
(Boedeker) Boedeker ex Berger 1929. Este género fue descrito como formado por
tallos simples o amacollados, de forma globosa a columna corta, con el ápice
ligeramente deprimido y cubierto de lana. La raíz es axonomorfa, aunque corta.
Las costillas están bien diferenciadas y se caracterizan por la presencia de
relieves horizontales. Las aréolas son pequeñas y numerosas en el borde de cada
costilla. Entre 1 y 3 espinas de color blanco grisáceo. Las flores crecen el
ápice de los tallos, son diurnas, blancas con una banda media rosa o magenta.
Los frutos se encuentran entre la lana, secos cuando maduran, desnudos y
ligeramente alargados. Semillas negras parduscas, tuberculadas, de 1 mm. de
largo y 0,5 mm. de diámetro.
Aztekium ritteri
parece una miniatura de Aztekium hintonii y amacolla
con más profusión. Las flores del primero son de un color blanquecino o rosado y
las del último magenta.

Una forma curiosa
del A. hintonii
El estatus de Aztekium
parece bastante consolidado en la actualidad. Está próximo a Strombocactus,
pero se ha demostrado que son especies diferentes. Más próximo es el parentesco
con Geohintonia, que crece junto a Aztekium hintonii. Aztekium
se diferencia de Geohintonia por sus costillas estriadas lateralmente.
Las flores de Aztekium abren en la mañana y el mediodía, mientras que las
de Geohintonia lo hacen al atardecer y al caer la noche.

Aztekium
hintonii en flor
Aztekium
ritteri está incluido en el apéndice I
de la CITES, la categoría que necesita la protección más alta. A pesar de que es
muy codiciada y su hábitat muy restringido, su recolección está limitada por la
hostilidad e inaccesibilidad del terreno donde crece, paredes verticales de
pizarra, y cañones de Sierra Madre Oriental por donde resbala la arenisca.
Aztekium hintonii está incluido en el apéndice II, porque hay millones de
ejemplares, pero su recolección es más masiva debido a la avidez de obtener
ejemplares de tamaños grandes, aunque las paredes verticales de yeso en Sierra
Tapias hacen la tarea muy peligrosa.
Es un género
muy buscado por los coleccionistas por la rústica belleza de sus tallos en la
que contrasta la delicadeza de sus flores. Su lentísimo crecimiento a partir de
semillas y la dificultad de hacerlos crecer desde plántulas desanima a la
mayoría, por lo que se recurre muchas veces al injerto, primero sobre
Pereskiopsis y más tarde sobre el portainjerto definitivo. Sin embargo, al
ser injertados no logran tonos púrpura en sus tallos, manteniéndose verdes.

Aztekium ritteri
Cuando se
cultiva Aztekium
sobre sus propias raíces conviene prepararles un substrato mineral muy bien
avenado, con abundancia de arena. En los dos primeros años, conviene añadirle
vermiculita.
Hay que
cultivarlo a pleno sol. Durante el período vegetativo hay que regar regularmente
añadiendo un abono líquido. En invierno hay que mantenerlo casi seco y a más de
10º C., ya que no resiste el frío.
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