
CON LAS MANOS EN LA MASA
Pero, realmente, ¿el control CITES
es efectivo?
Bueno, aquí os reproduzco
literalmente una nota de mi amigo Juan Manuel Ortega Rodríguez, de la
facultad de Biología de la Universidad Michoacana, en México, que me
envió en
su día con el fin de mostrarme la postura del gobierno mexicano al
respecto:
INFORMACION SOBRE EL
SEGUNDO DECOMISO DE CACTUS A CIUDADANOS CHECOS
La rareza y belleza de
las especies de cactus de México son fuertes atractivos para
científicos, coleccionistas, horticultores y viveristas extranjeros por
lo que aficionados o colectores profesionales de cactáceas se trasladan
a México para realizar la colecta de plantas y semillas de un sinnúmero
de especies silvestres.
El 3 de diciembre de
1996, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, dependencia
de la
SEMARNAP y la policía
rural del Municipio de Galeana incautaron a los señores XXX, ciudadanos de la República Checa, plantas y semillas de las
siguientes especies de cactáceas, crasuláceas y nolináceas mexicanas
colectadas ilegalmente, en los Estados de Baja California Sur, Nuevo
León y Tamaulipas, México:
Aricarpus trigonus
23 plantas
Aztekium hintonii
101 plantas
Dasylirion aff. texanum
1 planta
Echeveria sp.
6 plantas
Echinocactus spp.
200 semillas
Echinocereus spp.
300 g. de semillas
Ferocactus spp.
300 g. de semillas
Geohintonia
mexicana 141 plantas y más de 2000 sem.
Hechtia glomerata
2 plantas
Neolloydia
conoidea 4 plantas
Pachycereus spp.
300 semillas
Turbinicarpus aff.
Gielsdorfianus
4 plantas
J. J. Halda publicó en
1996 en la revista CACTACEAE, etc. de Eslovaquia, la descripción de dos
nuevas cactáceas mexicanas del género Strombocactus, a las que
denominaron Strombocatus jarmilae y Strombocactus pulcherrimus cuyos
holotipos identificados con las claves PR no. 11472 leg. J. J. Halda y
PR no. 11473 leg. J. J. Halda, respectivamente fueron colectados en el
Estado de Querétaro, en febrero de 1985, y se encuentran depositados en
una institución de Eslovaquia. Al respecto, informo a usted que las
autoridades mexicanas no expidieron ninguna autorización para la colecta
del citado material.
Las plantas y semillas
confiscadas pertenecen a especies muy apreciadas en los mercados
extranjeros como plantas de ornato, un caso especial lo constituyen A.
hintonii y G. mexicana especies recientemente descritas, de especial
interés para viveristas y horticultores, por tratarse de especies
"nuevas" para el mercado.
Por lo anterior, la
Autoridad Administrativa y Científica CITES de México ha solicitado a
las Autoridades CITES de la República Checa incluir en sus
investigaciones sobre colecta ilegal de plantas y semillas de cactáceas
mexicanas, a los 10 ciudadanos checos, cuyo itinerario en la República
Mexicana incluía mapas y localidades de los Estados de Baja California,
Coahuila, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo,
Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San
Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas,
áreas de distribución natural de la mayoría de especies de cactos
endémicos a México.
Una vez que se emita la
resolución correspondiente al proceso administrativo establecido por la
Procuraduría Federal de Protección al Ambiente a los ciudadanos checos
involucrados en la colecta ilegal, se notificará de inmediato a la
Secretaría CITES y a la Autoridad Administrativa CITES de la República
Checa las sanciones administrativas impuestas a los mismos."
Los checos
estuvieron a solo 11 días de ser procesados por delitos ambientales,
considerando que el 14 de diciembre de 1996 entraron en vigor las
modificaciones a los artículos del Código Penal para el Distrito Federal
en materia de Fuero Común y para la República Mexicana en materia de
Fuero Federal que establece en su Artículo 414, penas de tres meses a
seis años de prisión y de mil a veinte mil días de multa equivalentes a
2,500 - 50,000 dólares aproximadamente.
En fin,
he remarcado este lamentable caso, a pesar de su antigüedad, porque llama
mucho la atención que estén implicados especialistas botánicos que se
supone nunca deben emplear ese tipo de procedimientos. Encima, tienen
la poca vergüenza de robar plantas y luego declarar “su descubrimiento”
a espaldas de todo tipo de control científico o gubernamental del
país de origen.
Y con más o menos altibajos, con una mayor internacionalización de las
redes de tráfico, la expoliación continua...