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HISTORIA DE LA TAXONOMÍA DE LOS CACTUS.
Plantas del Nuevo Mundo hasta
1970
Desde 1800 hasta 1900, aumenta el
interés por las cactáceas y muchos grandes botánicos europeos como
Humboldt, Salm-Dyck, Lemaire, Engelmann, Schumman, etc., realizan viajes
al continente americano y el número de cactus descritos crece
apabullantemente.
De 1900 a 1950, los investigadores de
Estados Unidos recogen el testigo de los europeos y comienzan estudios
más especializados. Un archimillonario de la industria del acero,
Andrew Carnegie, pone a disposición de Nathaniel Lord Britton, director
del Jardín Botánico de Nueva York, y Nelson Rose, de la Institución
Smithsonian, todo el dinero y medios materiales que un investigador
pudiera soñar. Con un impresionante equipo, material y humano, recorren
de cabo a rabo los continentes americanos. Viajan a
Europa y visitan sus jardines, consultan herbarios y archivos, obtienen
la colaboración de renombrados botánicos, hablan con especialistas,
recorren colecciones privadas de cactus y viveros productores.
Finalmente, entre 1919 y 1923, publican cuatro volúmenes en una obra que
titulan “The Cactaceae”. -En 1993, me concedieron permiso en la
Biblioteca Nacional de Madrid para trabajar con un único volumen de la
edición original que allí se conserva, el relativo a las Opuntias,
y fue toda una experiencia para mí el descubrir unos grabados y
trabajos de campo sencillamente maravillosos. Una obra única e
irrepetible. Parece ser que los otros tres volúmenes fueron robados.-.
En este trabajo de Britton & Rose,
crean, a partir de la Familia Cactaceae, una división en Tribus,
Subtribus y Series. Esta clasificación es todavía seguida por muchos en
nuestros días aunque se han hecho muchas modificaciones. Britton & Rose
son los padres de la cactología moderna.
Muchos investigadores alemanes, en
particular después de la II Guerra Mundial, brillan por sus estudios de
cactáceas. Quizás podríamos citar como el más relevante a Curt
Backeberg, quien vuelve a revolucionar en los años 50 la taxonomía de
los cactus con su obra “El Léxico de los Cactus”. Crea Subfamilias y
las divide en Tribus, Subtribus, Grupos y Subgrupos. Establece
numerosos nuevos géneros y añade numerosas nuevas especies y
variedades. Muchos de ellos no fueron aceptados y se encuentran
abolidos en la actualidad. No obstante, en el mundo de productores y
especialistas, su clasificación sigue actualmente muy viva.
Taxonomía de los cactus desde
1970.
A lo largo de la década de los 70, la
nomenclatura de los cactus se ha convertido en algo enrevesado hasta
para los mismos botánicos. A la aportación de especialistas aventureros
en el descubrimiento de nuevas especies se han sumado las de
aficionados, cazadores de plantas y semillas, excéntricos millonarios y
obsesos coleccionistas que recorren desiertos y tierras ignotas a la
búsqueda de nuevas plantas a las que bautizar (hoy día aún sigue siendo
así).
Como novedades de esta época más
moderna, podemos citar la aportación de las redes ilegales de
traficantes en el soporte económico de ciertas expediciones: Algo así
como “descúbrame Vd. una nueva taxa que yo iré detrás a expoliarla sobre
el terreno”. Principalmente, el escaso atractivo comercial de los
cactus dentro de la jardinería en general
no justifica grandes inversiones en su investigación. El
tremendo tirón que ejerce el coleccionismo en esos años, junto a la
desastrosa situación de la flora cactácea en sus lugares de origen ayuda
a que se le preste un poco más de atención a la familia
Cactaceae.
La llegada de los botánicos
sistemáticos para poner orden en la clasificación de las cactáceas no se
hace esperar. Son numerosos los estudiantes universitarios que utilizan
el estudio en profundidad de algún género o especie de cactácea para su
tesina de doctorado. La clasificación de Backeberg sale muy maltrecha
de los resultados que se obtienen investigando el polen y las semillas
con sofisticados microscopios electrónicos.
A partir de 1990, la clasificación que hace la IOS de los cactus ha producido tremendos cambios que llenan de confusión
a propios y extraños. El baile de especies
entre géneros es tremendo y muchas
variedades han sido
abolidas. Siempre estamos a la espera
de recibir una lista actualizada, en estos momentos el "revuelo"
organizado por Hunt y su "Lexicón de Cactus" editado en 2006.
Desde hace años, los estudios sistemáticos se están
realizando sobre la genética y el ADN de los cactus. Este tipo de
investigación es carísima y las últimas noticias sobre el tema indican
que todavía falta un 20% de géneros por estudiar debido a la falta de
recursos económicos puestos a disposición de los investigadores. Con
total seguridad, estamos a las puertas de otra clasificación mucho más
sofisticada. En fin, paciencia. Ya sabemos que la vida del cactusero
es muy dura a veces...
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